a trocha, mocha y Rocha / 05.02.07

Si las pastillas para la memoria funcionan, entonces estamos en el 2007 y desde nuestro ultimo y único paso por La Paloma hemos volado por lo restante de la costa oriental degustando varios sabores que todo Rocha ofrecía, y sobre todo, vendía. Siguiendo con el modelo de línea del tiempo, observamos que a pesar de las descripciones humildes, tranquilas, silenciosas y de "pueblo de pescadores" que algunas guias y habitantes hacen de varios de los lugares de la costa, parece que durante la temporada alta de verano tales lugares son sumergidos en un viaje temporal para adelantarse en el tiempo y contar con edificios, cabañas, casas, servicios y hasta gente! ultra moderna, bastante de moda y con muchísima onda según todos afirman. Por ende, toca conocer gente local y conectarse como uno puede con los hermosos paisajes y lugares que si hay y sí existen y disfrutar del encanto de aquellos paisajes y atardeceres pintados, borrados y vueltos a pintar. En este sentido, Fede fue el mejor Amigo que encontramos, incluso como guía turístico. En esos días, pescados, caminatas, conocidos, desconocidos también conocidos, perros y alguna que otra descompostura nos hicieron compañía para terminar la sección obligatoria del viaje para dar puntapié inicial al resto del mismo donde no sabíamos que pasaría. Por suerte algo de eso ya hemos descubierto.
Fuimos y volvimos a Brasil tantas veces como quisimos.... cruzar la calle que separa Chuy y Chuí, obedeciendo principalmente al tipo de producto con descuento que los Fri Yops ofrecían y de acuerdo a cuál acento queríamos practicar más.
El casillero siguiente finalmente fue llenado por la ciudad de Treinta y Tres, que contrasta la pluralidad de su nombre con la cantidad de ofrecimientos y organización turística que otorga. El motivo principal de esta visita era conocer el parque Nacional de la Quebrada de los Cuervos, novedoso y original nombres con el que se denomina a una quebrada sobrevolada por aves similares a los cuervos. si bien en todos los lugares a los que entrabamos había imágenes promocionando dicha excursion, la única forma de ir hacia aquel lugar era. Es decir ya no lo es mas. Por lo cual, al no contar con vehículo propio y ante la primer negativa del dueño de un alojamiento turístico para llevarnos a pesar de que queríamos alojarnos en su estancia (incluso pagándole), recurrimos a las autoridades oficiales para tratar de ayudarlos a solucionar este problema y como su objetivo parecía ser el mismo logramos, luego de varias idas y venidas, llamados telefónicos, una noche en un camping descripto como "tranquilo y silencioso" por el administrador (omitiendo el detalle del tren de carga que pasa 4 a.m. próximo a la carpa), desazones y esperanzas logramos ir a la Quebrada famosa parando en la Cañada de los Brujos, no tan famosa, pero igual de buena, un Hostel en el medio del campo sin luz ni agua en mas que la que las velas y la bomba manual ofrecían. Finalmente luego de 25 km pedaleados llegamos a la Quebrada para pasar el día, el calor y las ganas que teníamos. Punto para nosotros.
Por ultimo, los cielos despejados y las calores nos trajeron a Durazno, donde prescenciamos el popularisimo 34º festival de folklore (Mercedes Sosa y "El nochero" inclusive) hasta que la lluvia y las nubes quisieron para finalmente esperar en la terminal el ómnibus que nos acerque a San Gregorio del Polanco para mas tarde ir hacia Paso de los Toros (mítica cuna de la no tan mítica bebida) y terminar finalmente en Montevideo llamados por Las Llamadas y sus tambores. No es un final feliz pero porque no es un final, así que hasta que el barco de vuelta arranque seguiremos dando pasos de toros por ahí, saludos.

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PD: atentos a nuevos gráficos que llegarán... o no.