Si cada dia nos levantasemos diciendo que cosa ya hicimos y podemos
tachar de nuestra interminable e imaginaria lista de acciones para
hacer dentro de nuestras vidas, nosotros hoy a la mañana ya podriamos
haber puesto una linea recta sobre el renglon que reza "Camino del
Inca con destino en Machu Pichu". Sin embargo y por mas simple que
parezca comprender esta accion, la forma más idónea de interiorizarla
y de entenderla, por mas que parezca obvio, es haciendola.
Durante 4 dias y 4 noches fuimos parte de una experiencia
inolvidable. Tal es asi que ni las mil y una manera de chupar plata (o
sangre) que las empresas de servicio practican pudo hacer pasar
inadvertido dicha travesia. Tampoco cumplieron dicho objetivo las
reiteradas lluvias que nos acosaron dentro de las carpas, de los
caminos o de nuestras ropas (en este ultimo caso provocadas por la
propia transpiracion). Las subidas y bajadas, escalonadas o en
pendiente, sobre piedra, rio, arena o tierra fueron una mas de las
caracerisiticas que embellecieron este camino en vez de oscurecerlo.
Hasta los 10 o mas kilos que pesaba cada una de nuestras pertenencias
pasaron despaercibidos en muchos momentos, en los que nuestra
concentración en vez de estar puesta sobre el peso que soportaba la
espalda estaba puesta sobre la informacion que trasmitian nuestros
ojos.
El camino termino siendo gran parte de la excursión, ni más ni menos
importante que el supuesto objetuivo final: arribar a uno de los
complejos arqueológicos (mal llamadas ruinas) mas impresionantes de
America Latina. Durante todas las horas que caminamos (las cuales se
pueden traducir en 50 kilómetros aproximadamente) disfrutamos del
esfuerzo realizado, nunca sufrimiento. Al llegar confirmamos nuestra
sospecha de que valían la "pena".
Si bien habiamos estado observando restos arqueológicos y escuchando
historias por varios de los dias previos a llegar a Machu Pichu, al
arribar a nuestro destino comprendimos que verdaderamente es una
ciudad, con sus caminos, casas, parques, templos, acueductos,
escaleras, lugares de reunión, rios, terrazas, lugares de cultivo,
etc. En pocas pero faciles de entender, todo, pero todo lo que tiene
una ciudad, excepto, claro, por las personas que deberían estar
habitándolas... En muchos momentos deseamos poder pestañar y que en el
instante en que la luz golpee nuestras retinas nuevamente poder
contemplar el mismo punto de vista, pero hace 600 años: ver a los
Incas y demás habitantes del reino andino, como vivian, como eran,
comian, peleaban, cosechaban, todo. Tratar de entender nosotros que
realmente era un imperio (seguramente con todos los pros y contras que
un imperio tiene) y no escucharlo a fuerza de las palabras de los
guías, quienes con mayor o menos grado de verosimilitud en sus
relatos, dejaban bastante que desear. Ver que una reliquia de dicha
magnitud es demacrada continuamente gracias al "progreso" del cual la
raza humana participa es lamentable. Que lleguen 1500 turistas diarios
de una forma tan artificial como es resumiendo un camino de 50 km en
un par de horas de trasporte, abusandose innecesariamente de los
precios (todos orientados hacia el dolar), permitiendo que todos y
cada uno de los que llegan se apoyen en las piedras que ofician de
soportes y otros formas erroneas de cuidar dicho mundillo es lo que
hara que finalmente Machu Pichu sea una ruina y no un complejo
arquelogico.
Hay muchas anécdotas que merecerán ser agregadas a este pequeño
relato, pero se harán en la misma forma en que lo hicieron nuestros
caricaturescos guias, hablando y haciendo ademanes. El final de
periplo nos encontro cansados y doloridos en Aguas Calientes, por lo
que las aguas termales de dicha localidad trataron de hacer el papel
de sanador de nuestros calambres y algunas de nuestras angustias. Como
baño de chocolate del helado (en vez de frutilla del postre)
terminamos dormitando en la estación del tren esperando que el reloj
marque las 5 am para empezar a retornar a Cusco, llenando asi un
casillero mas en nuestra lista de medios de transporte utilizados.
Hasta acá se extiende este boletín, espero os haya entretenido y no
dejen de pensar en lo lindo que seria hacerlo si les gustó leerlo (no
solo Machu Pichu). Saludos y abrazos para todos aquellos que quieran
recibirlos.
PD: La empresa aprovecha para comunicar que se establecerá un plan de
equivalencias por el cual asados, comidas de todos los origenes,
sabores y colores, postres y agasajos varios serán canjeados por
increibles relatos a la vuelta de estos incansables viajeros.
PD2: sigan respondiendo, reclamando o escribiendo segun corresponda.
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nicou!