Desde el viento / 29.08.07

Escribo este relato. Y lo hago aún sabiendo que probablemente el
interés que pueda llegar a despertar será inversamente proporcional a
la cantidad de destinatarios. O algo así: a muchos les interesará
nada, a algunos poco y a los menos, lo suficiente para leerlo con los
ojos de mirar. O eso espero.
No hace dos meses tuve la oportunidad de viajar en globo. Lo especial
del evento radica en que viajé, no hice un paseo. Esa fue la sensación
que quise creerme. Que estaba real y deliberadamente yendo de un sitio
a otro porque queria trasladarme y no por el llano (pero alto) hecho
de subirme a un balón lleno de aire caliente.
Lo lindo de imaginarme viajando arriba del sobreviviente medio de
trasporte fue sentir que uno todavia depende de la naturaleza, porque
íbamos donde el viento mandase y no donde hubiesememos pretendido ir.
Eso lo sabíamos desde el principio, y aún así decidimos que era lo más
correcto, lo mas lindo, lo más sabio.
Desde el silencio del no motor, los puntos de vista nada comunes, la
inmensidad del volumen del aire caliente dentro de la gran tela, el
ruido de los quemadores hasta el sentirse parte del viento ycreerse
parte de una aventura aunque sea por un ratito fue hermoso. O al menos
eso elegí creer.
Saludos, hasta dentro de 80 días.
n



PD: fotogramas adjuntos disponibles