Hay fantasías que cuando se cumplen no dejan de existir. No todo debe quedar en el plano de lo imaginado. Se puede pasar de la escala a la realidad. Y si la transformación está condimentada con alegría, proyectos, comida sana, naturaleza, música y sonrisas, entonces se cocina un gran plato: felicidad (y sin siquiera tocar el mundo de los resultados).
Vivo, crecí, conozco y aprendí en edificios y estructuras de arquitectura diversa. Colores diferentes, formas distintas, decoraciones únicas y propósitos variados. Pero la columna vertebral que une y soporta a todos estos personajes suele ser de una misma raiz (de objetos sin raíces justamente). Gran parte de sus paredes, techos y pisos son construídos, un poco más un poco menos, con recursos industriales (cemento, ladrillo, metales, clavos, enduidos, y tantos otros). Pero hay vida más allá de este tipo de arquitectura o mejor dicho, hay arquitectura con más vida.
Las vacaciones suelen ser esos momentos donde la sociedad nos da vía libre para divertirnos sin culpa ni restricciones. Un chico de 6 años por ejemplo puede pasar grandes e inolvidables momentos para su retina viendo como trabajan las hormigas o construyendo castillos de arena. 20 años después ese niño puede vivir en carne propia esa fantasía y ser una hormiga construyendo un castillo de arena, o un sueño.
De una Casa Mágica a otra por surgir. Una veintena de hormigas provenientes de diferentes colonias y con origenes más que diversos decidimos unir nuestro objetivo: construir una vivienda con recursos naturales para quien más la necesita. Con el correr de las capas de barro, ese terminó siendo el primer escalon de una escalera que no se bien donde terminará. Sin embargo sí se pueden ver más escalones. El segundo era plantar esta semilla, para que todos empiecen a ver cómo crece un hogar de una manera diferente a los que hay a su alrededor. Nada para envidiar ni para celar, tan solo una muestra de una alternativa. Los que quieran y a su tiempo, sabrán ver lo que hay allí. Y tal como hacen las plantas en la naturaleza, esta semilla dará origen a muchas más. Tantas hormigas curiosas se fueron acercando, el rumor fue esparciéndose y quizás así se fueron germinando en otras cabezas estas ideas. Tan rotundo fue el segundo escalón que para no quedar fuera del mundo de los refranes se hizo realidad el"no hay dos sin tres".
Como con tantas otras costumbres, todo lo que no entraba en la mentalidad europea (que afortunadamente nos vino a enmarcar dentro de leyes, formalidades y tradiciones preestablecidas) quedó fuera de la ley. Siguiendo esta lógica, la construcción con recursos naturales es ilegal. O sea, el mundo del revé: usar recursos más antiguos que los dinosaurios para construir casas no. Contaminar y agotar fuentes preexistentes, claro que sí! Entonces subir un pasito más en la escalera implicaba paradójicamente derrumbar ciertas estructuras. Hubo que trabajar de legisladores, de implementadores y de demostradores. Se hizo necesario dormir poco y nada para redactar la ordenanza municipal que luego los políticos aprobarían. Fue importante trabajar varias jornadas seguidas para demostrar que todo lo escrito tiene una base real. También ayudó convocar a todos los que quisieran, de diferentes estratos sociales y regiones para que haya testigos. Así el tercer escalón ya casi se sostiene por sí solo: cuando estén leyendo esto es probable que en el municipio de Beltrán, localidad de Choele Choel, provincia de Rio negro, Argentina sea legal la permacultura o la construcción con recursos naturales.
Esta vez no fue necesario solo poner mi granito de arena, sino varios kilos de barro, agua y paja en cambio. Embarrarme, divertirme, comer, conocer, aprender, mojarme, bruñir, buscar, cortar, pegar, limpiarme, pintar y encajar para quienes quieran más detalles.
Sin embargo, solemos ser más demandantes. Uno siempre duda y quiere más. Así que a todo el menú descripto, los siguientes condimentos terminaron de inclinar la balanza para el lado de la sonrisa y la vida. Gente maravillosa, dispuesta a trasmitir sus alternativas de vida; siestas hermosas, atardeceres pintados, estrellas infinitas, fueguitos hipnóticos, ropa con aroma ahumado, comidas artesanales, fauna y flora por todos lados (imagino lo que será el verano!), navegar al silencio de un río con mate y libro, explorar el bosque de Villa Mercedes, rescatar un bote a la deriva, jugar con Saturno y Chatrán, niños con miles de sonrisas, los Kukis y hasta un viaje en el tiempo!
El resto del mundo de la Casa Mágica (aún hay más) lo pueden completar ustedes con los colores y sonrisas que más quieran imaginar.
Abrazo lleno de tierra...
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En una nube aparte van fotos, pero si son tan impacientes como yo, loskukis.blogspot.com los calmará un rato... Para los que no contacto hace tiempo de paso un abrazo caluroso (y escriban che!) y un hasta prontito para el resto!