Un nuevo año de estado viajero. La mochila invoca y mi espíritu aventurero responde, los kilómetros deben ser recorridos, pero los latidos de lo novedoso se palpitan, vienen del otro lado del océano y aguardan expectantes.
Esta etapa del viaje tiene nombre y apellido históricamente familiar, aunque haya que remontarse hacia algunas generaciones pasadas donde lo ancestral brilla más que lo actual. Israel. Nunca había sentido que en una misma realidad convivieran dos caras de una moneda con tanta intensidad. Tan pegadas pero tan enfrentadas. No pueden separarse, pero por el momento no pueden verse tampoco.
Por 10 días nos sumergimos en un túnel del tiempo yendo y volviendo. Recorriendo una paradoja histórica y cultural tan compleja como irresoluble. Hasta ahora, el medio oriente alberga dicotomías en proceso, incapaces de ser comprendidas a fondo desde nuestro occidentalismo, tan solo podemos ver una parte del menú y es la que la vendedora de turno quiera mostrarnos en la vidriera que tengamos en frente. Claro, nadie prefiere mostrar sus hilachas pudiendo dar a conocer sus joyas, entonces la desconfianza y los prejuicios están siempre a mano y vuelven a inclinar la balanza. Más dilemas.
Los brillos atraen siempre y acá tienen argumentos bien fuertes. Transformar un desierto en terreno cultivable a base de sistemas de riego organizados y desarrollos tecnológicos únicos, esparcir vida verde en un bioma donde la arena y la sequedad reinaban es un desafío no menos importante (tranquilos, mi fe y mis creencias no van a tildar de milagro a un acto de avance científico). Sistemas de comunicaciones y patentes de inventos innumerables son más ejemplos de un costado claro, Israel puede. Al costado arquitectónico, evolutivo y científico de un país con un empuje pocas veces visto se le sumo un aura histórica con una energía tremenda.
Creer o reventar. Si 3 religiones consideran que en Jerusalén su Dios, su Mesías, su enviado o el sinónimo que más les cierre nació, murió o sobrevivió o aparecerá allí es porque algo si paso. Los años son el mejor disfraz para que nunca la verdad salga a relucir de modo irrefutable. Tan solo queda mirar para el lado de la Fe que les quede más cómodo. Sin embargo, entre las calles de la ciudad milenaria, por el aire que queda entre sus piedras, por los resquicios que dejan los deseos del Muro de los Lamentos, por los paisajes que muestran sus colinas, esquivando la separación entre judíos árabes y musulmanes y por los idiomas y aromas que condimentan su día a día es innegable que a una cantidad de misticismo magia y fe le gusta volar por sus esquinas. El aire esta electrificado de historia y se siente.
En muchos niveles (grupal, individual, geográfico, político e histórico) mis prejuicios fueron vencidos por la tolerancia, las hipótesis derrotadas por la realidad y las ideas enfrentadas por la fe. Entre tantos personajes importantes la razón y la lógica tuvieron que sentarse en el banco de suplentes por un tiempo, dejando que los grandes de este juego, Historia, Fe y Creencias cobraran protagonismo.
El país es tan pequeño y tan joven que la fe, la violencia, la inteligencia, el progreso, las lenguas muertas y las vivas, el pluralismo cultural, las tradiciones, la historia y la memoria no tienen espacio suficiente para andar cada una por su lado, por lo que andan codeándose constantemente. Y con cada roce la tolerancia va debilitándose mientras se trata de entender el idioma del otro. Y muchas veces ante la incomprensión de una forma tan avanzada de comunicación como el dialogo se vuelve a la primitiva, infalible y letal forma de comunicación básica que nos une, la violencia, la guerra (lo único imposible Fanny). Las armas son tan cotidianas! Por momentos asusta, incomoda y preocupa, pero sobre todo angustia.
Claro que al empezar a levantar polvo y desandar un camino en construcción las explicaciones no son tan simples ni tan negativas.
Hay mucha información en el aire y es difícil captarla toda. También es lindo que la misma sea libre. El grupo, El guía, La organización, Las ganas, Los amigos, Las fotos, La comida, Los encuentros. Viaje y descubrimientos. A mil por hora. Ahora a cerrar el capítulo de este oasis y a dar vuelta la hoja. Siguen mas aventuras, pero el primer objetivo esta logrado, solo queda masticarlo por bastante tiempo.
Saludos a todos! Los quiero y por ahora los extraño poco, pero dale que escriben que es lindo leerlos y a medida que los lea los voy a empezar a extrañar más!
En resumen, gran viaje con descubrimientos, asombros y encuentros. El casillero que viene tiene escrito Eliat, Petra, buceo e incertidumbre egipcia... ampliaremos!
El estado está debatiendo qué hacer con el material gráfico registrado. Por ahora tienen toque de queda como en Egipto aunque alguna filtracion en Wikileaks siempre hay para el que sabe buscar.
Hasta la próxima entrega.
Amén.
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